Caries dental: causas, tipos y tratamiento según su profundidad
Dr. Gabriel Betancor Rodríguez
Director Médico · 1 de Junio, 2026

La caries dental es la enfermedad infecciosa más prevalente del planeta: más del 90% de los adultos ha tenido alguna en su vida. Y sin embargo, sigue siendo profundamente incomprendida. Muchos pacientes creen que la caries duele siempre, que viene de comer mucho dulce o que basta con cepillarse mejor para que no vuelva. Ninguna de esas cosas es completamente cierta. El Dr. Gabriel Betancor explica desde Telde cómo se forma realmente, cómo progresa, cómo se trata según su profundidad y —sobre todo— cómo evitar que vuelva.
Índice del artículo
- 01Qué es la caries: una infección bacteriana, no un «agujero»
- 02Por qué se forma la caries: los cuatro factores que deben coincidir
- 03Fases de la caries: de la mancha blanca al nervio
- 04Tipos de caries según su localización
- 05Tratamiento según la profundidad: de la remineralización a la endodoncia
- 06Por qué me siguen saliendo caries aunque me cepille bien
- 07Cómo evitar que la caries vuelva: estrategia preventiva personalizada
- 08Preguntas frecuentes sobre la caries dental
1. Qué es la caries: una infección bacteriana, no un «agujero»
La caries dental no es simplemente un agujero en el diente. Es el resultado de un proceso infeccioso crónico en el que las bacterias de la boca —principalmente Streptococcus mutans y Lactobacillus— metabolizan los azúcares de la dieta y producen ácidos que disuelven progresivamente los minerales del esmalte dental.
Este proceso se llama desmineralización. Cuando los ácidos bacterianos son más rápidos que la capacidad del organismo para remineralizar el esmalte —a través de la saliva y el flúor— el esmalte se destruye y aparece la lesión cariosa.
La caries es una enfermedad transmisible
Las bacterias cariogénicas se transmiten de persona a persona, especialmente de padres a hijos pequeños mediante la saliva (compartir cubiertos, besar en la boca, probar la comida del bebé con la misma cuchara). Tener muchas caries no es solo cuestión de higiene: también depende de qué cepas bacterianas tienes en la boca, que en parte dependen de a quién has estado expuesto.
2. Por qué se forma la caries: los cuatro factores que deben coincidir
La caries no aparece por un único factor. Requiere la coincidencia simultánea de cuatro elementos:
Diente susceptible
No todos los dientes son igual de resistentes. El esmalte delgado, las fisuras profundas de los molares, las raíces expuestas o un esmalte mal mineralizado por factores sistémicos (fluorosis, amelogénesis imperfecta) crean superficies más vulnerables.
Bacterias cariogénicas
Principalmente Streptococcus mutans en la fase inicial y Lactobacillus en la fase de dentina. No todas las bacterias de la boca causan caries: depende de la composición específica del biofilm (placa dental) de cada persona.
Sustrato fermentable (azúcar)
Las bacterias cariogénicas solo producen ácido cuando fermentan carbohidratos, especialmente la sacarosa. No es solo la cantidad de azúcar lo que importa, sino la frecuencia de exposición: 10 exposiciones al azúcar al día son mucho más cariogénicas que una sola exposición grande.
Tiempo
La caries es un proceso lento y acumulativo. Requiere que los ácidos estén en contacto con el esmalte el tiempo suficiente para desmineralizarlo. Una higiene deficiente permite que la placa permanezca más tiempo, acelerando el proceso.
Actuar sobre cualquiera de estos cuatro factores reduce el riesgo de caries. Por eso la prevención nunca es solo «cepíllate más»: es un enfoque multifactorial que incluye dieta, higiene, saliva y el propio estado del diente.
3. Fases de la caries: de la mancha blanca al nervio
La caries progresa de fuera hacia adentro. Comprender sus fases es fundamental para entender por qué el diagnóstico precoz es tan importante:
Fase 0 · Mancha blanca
La lesión inicial de caries se manifiesta como una mancha blanca opaca en el esmalte: es una zona de desmineralización sin cavitación. El esmalte está dañado pero intacto. Es la única fase en que la caries puede remineralizarse con flúor y cambios de hábito, sin necesidad de empaste.
Fase 1 · Caries de esmalte
La lesión ha cavitado el esmalte: hay ya un agujero real. No duele porque el esmalte no tiene nervios. Solo visible en radiografía o con exploración minuciosa. Requiere restauración (empaste pequeño), pero la intervención es mínima y el diente conserva casi toda su estructura.
Fase 2 · Caries de dentina superficial
La caries ha atravesado el esmalte y avanza por la dentina. Puede aparecer sensibilidad al frío, el calor y el dulce. La dentina es más blanda que el esmalte, por lo que la caries progresa más rápido. El empaste ya requiere eliminar más tejido dental.
Fase 3 · Caries de dentina profunda
La caries se acerca al nervio. La sensibilidad aumenta y puede aparecer dolor ante los estímulos. El dentista debe eliminar todo el tejido infectado y valorar si el nervio está comprometido. A veces es necesario un recubrimiento pulpar para protegerlo antes de restaurar.
Fase 4 · Afectación pulpar (Pulpitis)
La infección ha llegado al nervio dental (pulpa). El dolor se vuelve intenso, continuo, pulsátil y puede aparecer espontáneamente sin estímulo. La única opción es la endodoncia o la extracción. El diente puede salvarse con tratamiento de conductos.
Fase 5 · Absceso dental
La infección se extiende más allá del nervio al hueso y tejidos circundantes. Aparece hinchazón, pus, fiebre y en casos severos riesgo de extensión al cuello y mediastino. Requiere drenaje quirúrgico, antibioterapia y tratamiento del diente origen.
4. Tipos de caries según su localización
La localización de la caries condiciona su dificultad de diagnóstico y su tratamiento:
Caries oclusal (de fisuras)
Las más frecuentes en niños y adolescentes. Se forman en los surcos y fisuras de los molares, donde el cepillo no llega. El sellado de fisuras es la intervención preventiva más eficaz para evitarlas.
Caries interproximal (interdental)
Se forman entre dos dientes, en los puntos de contacto. Solo detectables en radiografía. Son la razón principal por la que el hilo dental o irrigador es imprescindible: el cepillo no puede limpiar esa zona.
Caries cervical
Aparecen en el cuello del diente, en la unión entre el esmalte y la encía. Frecuentes en adultos con recesión gingival o xerostomía. También asociadas al cepillado agresivo que erosiona el esmalte en esa zona.
Caries radicular
Afectan a la raíz del diente, que queda expuesta por recesión gingival. La raíz no tiene esmalte sino cemento radicular, que es más blando y avanza la caries más rápido. Más frecuentes en adultos mayores.
Caries secundaria o recurrente
Se forman en los márgenes de una restauración previa (empaste o corona) que ha perdido sellado. Son muy frecuentes en empastes antiguos o de mala calidad. Una revisión periódica permite detectarlas antes de que destruyan el diente.
5. Tratamiento según la profundidad: de la remineralización a la endodoncia
No todas las caries se tratan igual. El tratamiento depende directamente de cuánto tejido dental ha destruido la lesión:
Remineralización (caries incipiente / mancha blanca)
No se elimina tejido. Se aplican fluoruros de alta concentración, fosfato cálcico o infiltrantes de resina para recuperar los minerales perdidos. El paciente debe cambiar hábitos de dieta e higiene y acudir a revisiones frecuentes. Solo posible si el esmalte no ha cavitado.
Empaste de composite (caries de esmalte y dentina superficial)
Se elimina el tejido infectado con fresas de alta velocidad bajo anestesia local. La cavidad se limpia, se graba el esmalte y la dentina, y se aplica el composite en capas que se fotopolimerizan con luz LED. El resultado es estético, resistente y preserva la máxima estructura dental posible.
Empaste profundo con recubrimiento pulpar (dentina profunda)
Cuando la caries está muy cerca del nervio, se aplica un material biocompatible (hidróxido de calcio o MTA) sobre la dentina más profunda para proteger la pulpa y estimular la formación de dentina terciaria. Se completa con el empaste encima. El objetivo es evitar la endodoncia si el nervio aún puede recuperarse.
Endodoncia (cuando hay afectación pulpar o absceso)
Si el nervio ya está inflamado de forma irreversible o necrótico, la endodoncia (tratamiento de conductos) elimina el tejido pulpar infectado, desinfecta el sistema de conductos y sella el espacio. El diente queda sin nervio pero perfectamente funcional. Generalmente se corona posteriormente para protegerlo.
Incrustación o corona (destrucción extensa)
Cuando la caries ha destruido más del 50% de la estructura coronal del diente, el empaste directo no es suficiente para resistir las fuerzas de la masticación. En ese caso se fabrica una incrustación (onlay o inlay) o una corona, que reparten mejor las cargas y protegen el diente de la fractura.
Extracción (diente no restaurable)
Cuando la destrucción es tan extensa que no queda estructura coronal suficiente para sostener ningún tipo de restauración, o cuando hay fracturas radiculares o periodontitis severa, la extracción es la única opción. Después se valora la rehabilitación con implante, puente o prótesis.
6. Por qué me siguen saliendo caries aunque me cepille bien
Es una de las quejas más frecuentes en consulta. El cepillado es imprescindible, pero no es suficiente por sí solo. Estos son los factores más frecuentes que «anulan» una buena higiene dental:
No usar hilo dental ni irrigador
El cepillo solo alcanza el 60-65% de las superficies dentales. Los espacios interdentales —donde se producen el 40% de las caries— solo se pueden limpiar con hilo dental o irrigador. Si no los usas a diario, esas zonas acumulan placa cada noche.
Frecuencia de consumo de azúcar, no la cantidad
Tomar un vaso de zumo con el desayuno es menos cariogénico que beber un refresco a sorbos durante dos horas. Cada exposición al azúcar activa las bacterias durante 20-30 minutos. La solución: concentrar la ingesta de azúcar en las comidas principales, no picotear dulces entre horas.
Boca seca (xerostomía)
La saliva es el mecanismo de defensa natural contra la caries: neutraliza los ácidos, remineraliza el esmalte y arrastra los residuos. Los medicamentos que secan la boca (antihistamínicos, antidepresivos, antihipertensivos, diuréticos) aumentan drásticamente el riesgo de caries. Si tomas alguno, cuéntaselo al dentista.
Técnica de cepillado deficiente
Cepillarse no es lo mismo que cepillarse bien. Si siempre empiezas por los mismos dientes, los últimos en cepillarse (habitualmente los molares del lado izquierdo en diestros) quedan con más placa. La técnica y el tiempo (2 minutos mínimo) importan tanto como la frecuencia.
Reflujo gástrico o vómitos frecuentes
El ácido gástrico tiene un pH de 2 y disuelve el esmalte incluso más que los ácidos de las bacterias. El reflujo crónico, los trastornos alimentarios o los vómitos frecuentes del embarazo causan erosión generalizada que predispone a caries en zonas atípicas.
Flora bacteriana agresiva
Algunas personas tienen cepas de S. mutans particularmente agresivas o una colonización muy temprana en la infancia. En estos casos, la prevención activa con sellados de fisuras, fluoraciones periódicas y revisiones frecuentes es especialmente importante.
7. Cómo evitar que la caries vuelva: estrategia preventiva personalizada
La prevención de la caries no es universal: depende de tu nivel de riesgo individual. Alguien con boca seca, ortodoncia y dieta alta en azúcar necesita una estrategia muy diferente a alguien con buena saliva, dieta equilibrada e higiene impecable.
Higiene doméstica eficaz
Cepillado 2 minutos, 2 veces al día mínimo (mañana y noche). Noche es la más importante: la saliva disminuye durante el sueño.
Hilo dental o irrigador una vez al día, preferiblemente antes del cepillado nocturno.
Pasta de dientes con flúor (1000-1450 ppm para adultos). No enjuagarte con agua tras cepillarte: escupe y deja el flúor actuar.
Cepillo de cerdas suaves o medio. Cambiar el cepillo cada 3 meses.
Si tienes aparato de ortodoncia, cepillo interdental y irrigador son imprescindibles.
Prevención profesional
Revisión y limpieza profesional cada 6-12 meses según tu riesgo. En pacientes de alto riesgo, cada 3-4 meses.
Fluoraciones profesionales (barniz de flúor) aplicadas en consulta 2-4 veces al año en pacientes de riesgo.
Sellado de fisuras en niños y adolescentes: protege los surcos de los molares donde el cepillo no llega.
Radiografías de aleta de mordida anuales o bianuales para detectar caries interdentales que no se ven a simple vista.
Valoración del nivel de riesgo: xerostomía, medicación, dieta, flora bacteriana, historial de caries.
El papel del xilitol en la prevención
El xilitol es un edulcorante natural que las bacterias cariogénicas no pueden metabolizar. No producen ácido al consumirlo y, además, el xilitol interfiere con su adhesión al diente. Masticar chicle de xilitol sin azúcar (5 g al día repartidos en varias tomas) tras las comidas estimula la saliva y reduce la carga de S. mutans. Es una herramienta preventiva sencilla con buena evidencia científica, especialmente en niños y embarazadas.
8. Preguntas frecuentes sobre la caries dental
¿La caries dental duele siempre?
No, y ese es el gran problema. La caries en esmalte no duele porque el esmalte no tiene nervios. El dolor aparece cuando alcanza la dentina o el nervio. Por eso es fundamental hacer revisiones aunque no haya dolor.
¿Por qué me siguen saliendo caries aunque me cepille bien?
Porque el cepillado solo alcanza el 60-65% de las superficies dentales. Sin hilo dental o irrigador, los espacios interdentales acumulan placa. También influyen la xerostomía, la frecuencia de exposición al azúcar, el reflujo y la flora bacteriana propia.
¿Se puede curar una caries sin ir al dentista?
Solo las lesiones de mancha blanca (desmineralización sin cavitación) pueden remineralizarse con flúor y cambios de hábito. Cualquier caries que ya haya cavitado el esmalte necesita restauración: el tejido destruido no se regenera solo.
¿Cuánto tiempo puede estar una caries sin tratamiento?
No existe un tiempo seguro. Una caries de esmalte puede tardar meses; una de dentina puede llegar al nervio en semanas en condiciones adversas. Cuanto antes se trata, menor es el desgaste dental y más simple el tratamiento.
¿El flúor previene la caries de verdad?
Sí, con evidencia científica sólida. Inhibe las bacterias cariogénicas, favorece la remineralización y hace el esmalte más resistente al ácido. La combinación de pasta con flúor y fluoraciones profesionales reduce la caries hasta un 40-60% en pacientes de riesgo.
¿Qué es mejor para la caries: amalgama o composite?
El composite es la opción estándar actual: es estético, requiere menos desgaste de tejido sano, no contiene mercurio y se adhiere a la estructura dental. En nuestra clínica trabajamos exclusivamente con composite de última generación.
¿Tienes caries o dudas sobre tus dientes?
Revisión y diagnóstico en Telde
El Dr. Gabriel Betancor detecta las caries en su fase más temprana con exploración clínica y radiografía digital. Cuanto antes se trata, más diente se salva.
Atención Directa
La mejor caries es la que se detecta a tiempo
Con exploración clínica y radiografías de aleta de mordida, el Dr. Gabriel Betancor detecta caries en su fase más temprana —antes de que duelan— para tratarlas con el menor desgaste posible. Pide tu revisión en Telde.
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